24 Ene 2020

BY: María Migali

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SÍNDROME DE BURNOUT Y ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO

La OMS reconoce al Burnout como un grave problema. En Argentina 55% de los enfermeros y 59% de los médicos presenta índices de Burnout (Investigación de la Organización Panamericana de la Salud: “Condiciones de trabajo y salud de los trabajadores de la salud en Argentina, Brasil, Costa Rica y Perú”, 2010). La mayoría de los trabajos en la actualidad exigen máxima eficacia, en el menor tiempo posible con los recursos disponibles. Estas demandas generan altos niveles de estrés en los trabajadores, especialmente en aquellas profesiones dedicadas al cuidado de personas en estado de necesidad o dependencia como: médicos, enfermeras, psicólogos, asistentes sociales, odontólogos, psiquiatras, entre otros.

El Síndrome de Burnout es “una respuesta de estrés crónico caracterizada por tres factores: cansancio emocional, despersonalización y baja realización personal en el trabajo”. Esta definición, de Maslach y Jackson en 1982, es la más aceptada por la comunidad científica (Moriana y Herruzo, 2004).  Para su medición han desarrollado un cuestionario: el Maslach Burnout Inventory (MBI) (1981, citado en Maslach y otros, 2001), este instrumento asume que el Burnout es un constructo compuesto por los tres factores: cansancio emocional, despersonalización y realización personal. La baja realización personal, se caracteriza por respuestas negativas hacia sí mismo y el trabajo; el cansancio emocional por la pérdida progresiva de energía, la persona siente desgaste, agotamiento y fatiga, los trabajadores sienten que ya no pueden dar más de sí mismos a nivel afectivo, sus recursos están al límite; y la despersonalización se manifiesta como irritabilidad, actitudes negativas y respuestas frías e impersonales hacia las personas (clientes, pacientes, alumnos, etc.) (Gil-Monte, 2003).

¿Burnout como estado o proceso?

Existen dos perspectivas sobre el Síndrome de Burnout (Gil-Monte & Peiró, 1997): 1) La perspectiva clínica que lo considera como un estado al que se llega como consecuencia del estrés laboral y 2) la perspectiva psicosocial que lo considera un proceso resultante de la interacción de variables del entorno laboral y personal. Consideraremos aquí al Burnout desde la perspectiva psicosocial, como proceso, describiendo a continuación la influencia de algunas variables individuales (sin desconocer las variables del entorno laboral, sino que simplemente no focalizaremos en ellas aquí).

 

 

Estrategias de afrontamiento y prevención

Cuando los eventos o situaciones se perciben como amenazantes o peligrosos para el propio bienestar, se desencadena el estrés y frente a éste, el individuo debe responder de alguna manera. Las estrategias de afrontamiento son los esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o des bordadores de los recursos del individuo (Lazarus y Folkman 1986). Las estrategias de afrontamiento están directamente relacionadas con los recursos que dispone la persona que sufre un evento. Se pueden mencionar los recursos psicológicos, las creencias, valores, la motivación para hacer frente al hecho estresante, su nivel de locus de control, la capacidad para resolver problemas y los medios materiales que dispone para encontrar una solución.

Lazarus distingue entre modos de afrontamiento centrados en la acción (también llamadas directas) dirigidos al problema, que buscan la resolución directa del problema, modificando el entorno y modos centrados en la emoción (indirectas) que intentan regular la respuesta emocional que surge como consecuencia de la situación que están viviendo. Para la mayoría de los autores combinar las estrategias centradas en la acción con las centradas en la emoción, es la mejor manera de afrontar una situación estresante (Marsollier R. & Aparicio M.T, 2010).  En esta misma línea, los autores Pyness y Kaffy (1981, citados por Lastenia, G., Olmedo E. & Ibañez, I. 2004) añaden dos dimensiones más, activo e inactivo, resultando así en cuatro tipos de estrategias: directo/activo (cuando se intenta cambiar el hecho estresante), directo/inactivo (ignorar el hecho estresante, distanciarse o evitarlo), indirecto/ activo (buscar apoyo en la relación con otras personas o realizar actividades que reducirán el estrés), indirecto/inactivo (mecanismos como el consumo de sustancias para evadir el estrés).

Las estrategias de afrontamiento activas y directas dirigidas al problema, es decir, las que intentan cambiar la fuente de estrés o a sí mismos, se asocian con niveles de burnout menores que las estrategias de afrontamiento inactivas o indirectas (Burke, 1998; Burke & Greenglass, 2000; Leiter, 1991; Pines & Kaffy, 1981, citados por Hernández Zamora et al., 2004). Algunas investigaciones han encontrado que el uso de modos de afrontamiento centrados en el problema trae aparejado mayor satisfacción en el trabajo, menor cansancio emocional y, por lo tanto, niveles inferiores de manifestaciones de burnout. (Ceslowitz, 1989, citado por Moreno-Jiménez & Peñacoba, 1999; Ceslowitz, 1999; Greenglass & Burke, 2001, citados por Hernández Zamora et al., 2004)

Las estrategias de afrontamiento al estrés “operan como moduladores o ‘amortiguadores’ de los estímulos estresantes colaborando a un menor impacto sobre la salud” (Labiano & Correché, 2002).  Por ende, promover que los profesionales desarrollen estilos de afrontamiento funcionales y saludables, podría prevenir que se origine el síndrome de burnout o bien que no llegue a niveles elevados. Esto repercutiría en su propia calidad de vida, en la de sus pacientes, en el lugar de trabajo y en la comunidad con la cual están relacionados. El primer paso es aumentar la toma de consciencia de los síntomas que pueden aparecer para luego poder implementar las estrategias de afrontamiento indicadas. Se puede utilizar para la autoevaluación como instrumento de medición el Maslach Burnout Inventory (MBI) desarrollado por Maslach y Jackson (1981, citado en Maslach y otros, 2001).

 

 

Referencias:

  • Alarcón, J., Vaz, F. & Guisado, J. (2001). Análisis del síndrome de burnout: psicopatología, estilos de afrontamiento y clima social (I). Revista de Psiquiatría Facultad de Medicina Barna, 28, 358-381.
  • Diéguez, X., Sarmiento, D. & Calderón, P. (2006). Presencia del síndrome de Burnout en los profesores de la escuela internacional de educación física y deporte de Cuba. Recuperado el 12 de agosto de 2007, del sitio Web Ilustrados. com: http://www.ilustrados.com/publicaciones/EEVpZuVkkkjDKrQmZJ.php
  • Gil-Monte, P. R. (2003). El síndrome de quemarse por el trabajo (Síndrome de Burnout) en profesionales de enfermería. Revista Eletrônica InterAção Psy, 1, 19-33
  • Gil-Monte, P. R. (2005). El síndrome de quemarse por el trabajo (Burnout): una enfermedad laboral en la sociedad del bienestar. Madrid, España: Pirámide.
  • Gil-Monte, P. R. & Peiró, J. M. (1997). Desgaste psíquico en el trabajo: el síndrome de quemarse. Madrid, España: Editorial Síntesis.
  • Hernández Zamora, G.L., Olmedo Castejón, E. & Ibáñez Fernández, I. (2004). Estar quemado (burnout) y su relación con el afrontamiento [Be burnt (burnout) and it relationship with the facing]. International Journal of Clinical and Health Psychology, 4(2), 323-336.
  • Labiano, L.M. & Correché, M.S. (2002). Afrontamiento del estrés [Facing of the stress]. Revista Argentina de Clínica Psicológica, 11(2), 105-112.
  • Lastenia, G., Olmedo E. & Ibañez, I. 2004. Estar quemado (burnout) y su relación con el afrontamiento. International Journal of Clinical and Health Psychology. 4 (2), 323-336 [On Line].
  • Lazarus, R. & Folkman. S. (1986). Estrés y procesos cognitivos [Stress and cognition processes]. Barcelona: Martínez Roca.
  • Moriana, J. A. & Herruzo, J. (2004). Estrés y burnout en profesores. International Journal of Clinical and Health Psychology, 4, 597-621.
  • Marsiollier R. y Aparicio M.T (2010). Las estrategias de afrontamiento: una alternativa frente a situaciones desgastantes. Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento 2 (3), 8-13 [On Line].
  • Moos, R. & Billings, A. (1982). Conceptualization and measuring of resources and processes of facing. En L. Goldberger y S. Breznitz (Comps.), Handbook of stress: Theoretical and clinical aspects (pp. 212-230). NY: The Free Press.
  • Moreno-Jiménez, B. & Peñacoba, C. (1999). Estrés asistencial en los servicios de salud [Assistance stress in the health services]. En M. Simon (Ed.), Psicología de la salud (pp. 739-764). Madrid: Siglo XXI.
06 Sep 2019

BY: María Migali

Servicios / Wellness

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Prevención del suicidio en el ámbito laboral

Alrededor de 800.000 personas se quitan la vida cada año y muchas más intentan hacerlo. Este problema es global, aunque según la OMS, en el 2016 el 79% de los suicidios tuvieron lugar en los países de ingresos medianos y bajos.

¿Quiénes están en riesgo?

Si bien existe una relación entre el suicidio y ciertos trastornos mentales, como la depresión y el alcoholismo, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que afectan la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, rupturas de relaciones afectivas o dolores y enfermedades crónicas.

El suicidio se puede prevenir

El suicidio es un problema complejo y la prevención debe realizarse en conjunto desde diferentes sectores de la sociedad como la salud, la educación, el derecho, la política, los medios de comunicación y el trabajo. Dado el estigma generalizado alrededor del suicidio, la mayoría de las personas que contemplan el suicidio no saben con quién hablar. En lugar de fomentar el comportamiento suicida, como muchas veces se cree, hablar abiertamente puede dar a una persona otras opciones o tiempo para reflexionar sobre su decisión, previniendo así el suicidio. 

¿Qué pueden hacer las empresas?

Existen algunas medidas que pueden adoptar las organizaciones en pos de la prevención como las siguientes:

  • Brindar información para concientizar tanto a líderes como a colaboradores sobre los índices de este problema en el mundo, cómo se puede prevenir y cómo ayudar a personas que podrían estar pasando por esta difícil situación.
  • Ofrecer capacitaciones para líderes, servicio médico y recursos humanos en la identificación de señales que podrían indicar que una persona está en riesgo y cómo dar apoyo derivando al recurso profesional apropiado.
  • Desarrollar políticas de prevención del consumo de alcohol y drogas.
  • Contar con un Programa de Asistencia al Empleado. Este Programa cuenta con una línea gratuita que funciona las 24 horas para crisis psicológicas y es atendida por profesionales especializados. Tanto empleados como familiares pueden utilizar el servicio de manera voluntaria, gratuita y confidencial. Los líderes también pueden llamar para consultar sobre cómo dar apoyo a un colaborador. Los profesionales a cargo del servicio son Psicólogos capacitados en realizar un diagnóstico de cada situación de manera temprana, dar indicaciones sobre el tratamiento apropiado a seguir y hacer un seguimiento de cada caso para monitorear evolución.

Importante: Si conoce a alguna persona que podría estar pensando en quitarse la vida, escúchela con actitud abierta y ofrézcale su apoyo.  Anímela a pedir ayuda profesional. Ofrézcale acompañarla a las entrevistas. Si cree que la persona corre peligro inmediato, no la deje sola. Pida ayuda profesional a los servicios de emergencia de su comunidad.

Lic. Andrea Lardani

Grupo Wellness Latina

Referencias: WHO Library Cataloguing-in-Publication Data. Preventing suicide: a global imperative. Organización Panamericana de Salud (2019).

26 Jul 2019

BY: María Migali

Wellness

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¿VACACIONES ESPERADAS O ESTRESADAS?

Para algunas personas las vacaciones son un momento esperado para recobrar fuerzas y volver renovado al trabajo. Pero para otras, puede implicar tener a los hijos en casa mientras la actividad laboral continúa al mismo ritmo. En este caso, según la edad de los hijos y la situación familiar, las vacaciones pueden significar dilemas como:
– ¿Dejarlos en casa con alguien o llevarlos a una colonia?
– ¿Cómo organizar la agenda laboral para poder compartir algún programa con ellos?
– ¿Cómo coordinar los traslados de ida y vuelta cuando son invitados por amigos?
– Con hijos adolescentes, los temas de preocupación pueden ser: ¿Se pasarán los días conectados al celular como única actividad? ¿Cómo monitorear a dónde van y con quién se encuentran mientras estamos en el trabajo? ¿Si van a casas de amigos/as habrá algún adulto?
– ¿Cómo manejar el presupuesto cuando se incrementan los gastos por salidas y entretenimientos durante las vacaciones?
Ante este panorama, las vacaciones podrían pasar a ser una situación generadora de estrés más que de descanso. Aunque mucho dependerá de nuestras actitudes, decisiones y acciones. Algunas ideas que pueden ayudar:
 Planificar con tiempo cómo nos organizaremos durante el receso escolar. Esto nos permitirá conversar con nuestras parejas, familia u otros padres para evaluar opciones y decidir con tranquilidad. Tomar decisiones de un día para el otro genera tensión tanto en los adultos como en los niños.
 Hacer un análisis previo del presupuesto disponible para salidas, entretenimientos, colonia, etc., para planificar en función de ello y no generar falsas expectativas en nuestros hijos ni estresarnos por gastar más de lo que podemos.
 Conversar anticipadamente con nuestros hijos sobre cómo serán las vacaciones. Adecuándonos a la edad de los niños podemos explicarles cómo cambiarán sus rutinas, qué actividades nuevas realizarán, con quiénes se quedarán, qué tipo de programas podrán hacer y cuáles no. Para los más pequeños, saber previamente sobre los cambios de rutina los ayuda a adaptarse mejor. En el caso de los adolescentes, es conveniente conversar con tiempo sobre las actividades permitidas y las no permitidas, horarios a cumplir y cuánto dinero podrán gastar, por ejemplo, para evitar discusiones sobre la marcha.
 Pedir ayuda. Hablar con nuestros familiares, amigos y a otros padres para coordinar traslados, programas y cuidado de nuestros hijos. Las personas capaces de pedir ayuda a sus redes de apoyo tienen menores niveles de estrés y mayor bienestar.
 Aprovechar las vacaciones de nuestros hijos para encontrarnos con ellos de manera más distendida. No es necesario disponer de más tiempo, sino considerar el receso como oportunidad para enfocarnos en ellos sin las rutinas y responsabilidades escolares de por medio. Con los más pequeños, jugar a algo que ellos elijan o leerles cuentos hasta más tarde sin la preocupación del horario para ir a dormir, por ejemplo. Con los más grandes, invitarlos a almorzar a nuestro trabajo, ver una película o serie juntos, interesarnos por sus gustos de música y amistades, pueden ser algunas opciones.
Quizás no podemos modificar nuestro presupuesto disponible ni dejar de trabajar en las vacaciones Afortunadamente, como adultos tenemos siempre la posibilidad de elegir con qué actitud vamos a acompañar a nuestros hijos durante el receso escolar. ¡Eso sí está en nuestras manos!
Si le interesa recibir asesoramiento profesional por algún tema relacionado con hijos pequeños, en edad escolar o adolescentes, no dude en consultar a Programa de Asistencia al Empleado.

Lic. Andrea Lardani – Directora –

16 Jul 2019

BY: María Migali

Wellness

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CÓMO PROMOVER EL BIENESTAR DE NUESTRO HIJOS

Cómo promover el bienestar de nuestros hijos

Las personas más indicadas para promover el bienestar emocional de los niños, son sus padres. Consideramos que no hay una única manera adecuada de hacerlo. Por eso, las siguientes sugerencias sólo pretenden ser una simple guía de algunos componentes que contribuyen con el crecimiento saludable de un niño. El hecho de ponerlas en práctica disminuye la probabilidad de que una dificultad, lógica para la etapa evolutiva del niño, se convierta en problema. No olvide respetar su propio estilo al implementarlas.

Si su hijo:

1.DESOBEDECE Y/O TIENE FRECUENTES RABIETAS
a) Sea consistente en sus expectativas: Si no quiere que su hijo lo interrumpa, por ejemplo, no lo permita en algunas ocasiones y se enoje en otras.
b) Incentive su buen comportamiento: Detecte sus acciones positivas y aliéntelo, aunque sean conductas esperables para la mayoría de las personas.
c) Desaliente comportamientos inapropiados: Actúe inmediatamente. Sea firme, aunque amable, al poner la penitencia.
d) Señale la conducta, sin criticar al niño: Es preferible decir: “Eso que hiciste estuvo mal”, en lugar de, “Eres mala”, por ejemplo.

2. SE MUESTRA UN POCO TRISTE Y/O INSEGURO
a) Promueva su autoconfianza: Una posible manera de hacerlo es alentándolo por su habilidad para aprender un juego nuevo, por ejemplo. La posibilidad de jugar y explorar en un ambiente seguro, ayuda a que su hijo vaya desarrollando confianza en sí mismo.
b) Dele amor incondicional: Muéstrele que su amor por él no depende de los logros que obtenga. Utilice las equivocaciones como oportunidades de aprendizaje.
c) Refuerce la relación con su hijo: Tómese 15 minutos todos los días para hacer alguna actividad que le guste a su hijo. Deje que él la elija, y no le haga ninguna corrección ni señalamiento sobre cómo hacer las cosas durante ese lapso.

3. TIENE MIEDOS
a) Acepte sus miedos: Muéstrele que usted lo entiende, que reconoce sus miedos como válidos y que en algún momento pasarán. Evite criticarlo.
b) Bríndele un ámbito continente: Guíelo con cariño, pero con firmeza.
c) No le otorgue beneficios: Evite que obtenga ganancias que podrían llevar a la instalación del miedo. Si tiene miedo a la escuela y un día se queda en casa, no permita que se divierta más en casa que en la escuela, por ejemplo.
d) Ayúdelo a enfrentar aquello que teme: Es mucho más probable que su hijo supere el miedo si se enfrenta progresivamente a lo temido, que si lo evita.

4. LE CUESTA RELACIONARSE CON CHICOS DE SU EDAD
a) Dele la oportunidad: Trate de que participe de actividades que le gusten y que a la vez tenga la posibilidad de encontrarse con otros niños (deportes en equipo o cumpleaños, por ejemplo).
b) Hable con su maestra: La maestra puede darle mucha información ya que ella puede observarlo interactuando con sus compañeros durante varias horas. Pídale sugerencias, armen un plan conjunto para ayudarlo.
c) Enséñele: Usted puede enseñarle a su hijo cómo acercarse a otro niño, cómo iniciar una conversación, cómo contestar de buen modo, etc. Esta es una habilidad que puede aprenderse, así como aprenden a andar en bicicleta.

Muchos de estos comportamientos son pasajeros y normales para la etapa evolutiva del niño. Por ejemplo, es común que entre los 2 y los 4 años los chicos se opongan, tengan rabietas y no obedezcan. Esto es parte del proceso de crecimiento y de la necesidad de ir dando pasos hacia la autonomía. También puede ocurrir, que, al pasar de una etapa de crecimiento a otra, (al comienzo de la escolaridad, por ejemplo), los chicos se muestren inseguros y/o temerosos. Una vez que se acostumbran a las nuevas circunstancias, estos aspectos suelen desaparecer.

Si le interesa recibir orientación profesional con un especialista en niños, no dude en consultar al Programa de Asistencia al Empleado de Grupo Wellness Latina.

Autora: Andrea Lardani
Directora de Grupo Wellness Latina.

13 Jun 2019

BY: María Migali

Servicios / Wellness

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¿Cómo manejar el estrés de una forma saludable?

El estrés es un mecanismo fisiológico que sirve para adaptarnos a una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Es un mecanismo natural y necesario para la supervivencia.

Hace diez mil años cuando el hombre salía a cazar tenía que defenderse de los animales o de distintas amenazas, para eso el cuerpo activaba el sistema simpático de manera que generaba más adrenalina, más noradrenalina, aumentaba su frecuencia cardíaca, aumentaba su glucosa en sangre, su presión y su respiración. Todos estos cambios, cuando el hombre salía y se ponía en acción se limpiaban mediante la descarga física. Por lo tanto eran cambios de una muy corta duración que le permitían accionar y tomar mejores decisiones.

Hoy en día, nuestro cuerpo es el mismo pero las situaciones de amenaza son diferentes, podemos estar frente a un monitor, recibiendo una mala noticia, podemos estar al teléfono, o atascados en la autopista. No contamos con las mismas posibilidades de descarga.

El estrés en su justa medida es una tensión perfecta porque nos da motivación, nos permite actuar, nos permite decidir, pero cuando esa demanda es incrementada y no contamos con los recursos suficientes, es ahí donde el estrés se transforma en negativo y hay una sobrecarga en nuestro organismo.

El estrés negativo, surge cuando la persona percibe o considera que no cuenta con los recursos necesarios para afrontar la situación, ya sea porque no tiene los recursos o porque no aprendió a utilizarlos bien. Mucho estrés por un período largo, puede tornarse en un problema. Nos puede llevar a tener dificultades en nuestra salud, a sentir presión en determinadas relaciones interpersonales tanto en nuestro hogar como en el trabajo, a tener ciertas dificultades emocionales, entre otras cosas.

Para un manejo saludable del estrés, debemos aumentar nuestros recursos para poder enfrentar la “amenaza” o “demanda” y lograr un balance interno. Las estrategias para el manejo del estrés son:

1. Técnicas de relajación y respiración: Encontrar breves momentos en el día para respirar profundamente, relajarse escuchando una canción, realizar ejercicios de relajación y descontracción muscular.

2. Realizar actividad física y alimentarse de manera saludable: Al hacer ejercicio, el cerebro libera químicos que nos hacen sentir bien. También puede ayudarnos con la energía reprimida o frustración.

3. Manejo adecuado del tiempo: llevar un registro de cómo administra su tiempo, qué actividad requiere de mayor/menos atención. Se recomienda realizar el ejercicio de registro al comenzar la semana y revisarlo al finalizar la misma para determinar si estamos siendo objetivos con el tiempo que nos lleva cada actividad.

4. Generar emociones positivas. Está demostrado que las emociones positivas, – como la inspiración, gratitud, asombro, esperanza, serenidad – contrarrestan los efectos fisiológicos producidos por el estrés negativo y generan bienestar. Por lo tanto, vale la pena realizar actividades que las incrementen. Enumerar las cosas por las cuales estamos agradecidos, realizar acciones amables y expresar las emociones positivas son opciones que han demostrado aumentarlas.

Otro recurso para el manejo del estrés, que muchas organizaciones brindan a sus colaboradores, son los Programas de Asistencia al Empleado (PAE). Este servicio permite que los empleados y sus familias consulten sobre temas personales de manera absolutamente confidencial y gratuita. Profesionales especializados brindan asesoramiento inmediato lo que permite la resolución del problema con la consecuente disminución del estrés. La mayor parte de las preocupaciones hoy en día están relacionadas con temas financieros, legales y psicológicos. Los Programas de Asistencia al Empleado (PAE) ofrecen asesoramiento en estas tres áreas, así como también en temas nutricionales y de maternidad.

Como dijimos al inicio, el estrés negativo, surge cuando la persona percibe o considera que no cuenta con los recursos necesarios para afrontar la situación. Los Programas de Asistencia al Empleado incrementan los recursos para afrontar las situaciones generadoras de tensión de la vida cotidiana. Ofrecer esta herramienta a los colaboradores reduce los niveles de estrés lo que lleva a un mejor clima y productividad en la empresa.

Grupo Wellness Latina

20 Mar 2018

BY: María Migali

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¿Qué es el Programa de Asistencia al Empleado?

EAP son las siglas de Employee Assitance Program (Programa de asistencia al empleado). Es un servicio de asesoramiento profesional que brinda bienestar a los empleados, incluyendo su grupo familiar.

 

¿Para qué sirve el Programa de Asistencia al Empleado?

El Programa de Asistencia al Empleado está diseñado para ayudar a los empleados a resolver situaciones de la vida cotidiana, lo que lleva a una mejor calidad de vida, aumento de bienestar y de productividad.  A su vez, brinda orientación profesional en situaciones difíciles como divorcio, problemas financieros, estrés, problemas de relación, dificultades con los hijos, duelos, ansiedad, depresión y catástrofes naturales.

Es un Programa que favorece la sustentabilidad de las empresas, tendiente a ser un “win-win” tanto para los empleados como para el empleador.

Todas las consultas son para el empleado gratuitas, voluntarias y estrictamente confidenciales.

 

¿Qué áreas abarca?

El programa de asistencia al empleado brindado por Grupo Wellness Latina a empresas en Latinoamérica abarca las siguientes áreas:

 

ASESORAMIENTO PSICOLOGICO FAMILIAR

Psicólogos especializados en procesos breves brindan orientación vía telefónica, online o presencial. Algunos ejemplos de motivos de consulta: problemas de pareja, crianza de hijos pequeños, tristeza, duelo, consultas por hijos adolescentes, estrés, balance de vida personal y laboral. Maternidad y crianza.

 

ASESORAMIENTO GERENCIAL

Psicólogos especializados en temas laborales brindan asesoramiento a Gerentes y Supervisores en temas tales como: problemas de relación con un empleado en particular, bajo desempeño por problemas personales, cómo dar feedback sobre desempeño.

 

ASESORAMIENTO NUTRICIONAL

Nuestros nutricionistas brindan orientación telefónica sobre temas como: Planes de alimentación saludable, alimentación baja en sodio, cómo reducir grasas y azúcares, viandas saludables para el trabajo y colegio, entre otras.

 

ASESORAMIENTO LEGAL

Abogados locales brindan orientación telefónica sobre temas como: Divorcio, tenencia, alimentos, contratos de alquiler, contratos de compra venta de inmuebles, sucesiones, defensa al consumidor, compraventa de automóviles, Infracciones de tránsito, entre otras.

Importante: Consultas en todos los fueros jurídicos, con excepción de las consultas legales laborales.

 

ASESORAMIENTO FINANCIERO/CONTABLE

Contadores locales brindan orientación telefónica en temas como: Refinanciación de deudas, información para la obtención de créditos / préstamos, planificación del presupuesto personal, Jubilaciones / Pensiones / Retiro, Temas impositivos, Tarjetas de crédito.

 

¿Cuáles son los BENEFICIOS de tenerlo?

 Mejora el bienestar de los empleados, en consecuencia, el clima laboral, mejora la productividad, ayuda a retener talentos y mejora la imagen de la empresa y su sustentabilidad.

 

¿Quién lo contrata?

El servicio es contratado por las empresas con el objetivo de ayudar a sus trabajadores a resolver sus problemas personales. Todas las consultas son confidenciales.

 

GRUPO WELLNESS LATINA

www.grupowellnesslatina.com

11 Mar 2018

BY: María Migali

Servicios

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Mindfulness para el día a día

 

El Mindfulness es una práctica de atención plena que nos permite reconocer tempranamente los factores de estrés y por lo tanto, tener la capacidad de responder ante ellos, logrando una mayor capacidad de acción y decisión ante dichas situaciones difíciles. Al estar más conectados tenemos más facilidad de regularnos, de tomar pausas para responder en lugar de reaccionar, siendo la respuesta más adaptativa.

Con más de 30 años de investigaciones científicas, Mindfulness es una de las intervenciones con mayor efectividad a la hora de reducir el estrés y mejorar las relaciones interpersonales. Su impacto positivo es tanto a nivel individual como vincular. Se define la práctica de Mindfulness como: “La consciencia que aparece al prestar atención deliberadamente, en el momento presente y sin juzgar, a cómo se despliega la experiencia momento a momento”. (Kabat-Zinn, J. 2003).

No es necesario hacer una profunda relajación o estar acostados en el piso para poner Mindfulness en práctica. Tiene más que ver con ser conscientes y registrar lo que está ocurriendo cuando está ocurriendo. Ejemplo de ello es una breve práctica de Mindfulness llamada STOP (detenerse o parar en inglés) que es de las más conocidas y apreciadas que se pueden usar a lo largo del día. Es sumamente simple.

S – Stop (Detente)

T – Toma un respiro

O – Observa qué es lo que sucede

P – Prosigue

Es una práctica para cualquier momento del día en la que por unos segundos te detenés y percatas lo que sucede a tu alrededor y, dentro de vos, te estabilizas con una serie de respiraciones profundas y conscientes, y luego proseguís con mayor claridad desde un lugar donde podés elegir sin reaccionar.

Implica percatarte completamente del momento presente: ¿Qué está sucediendo en el cuerpo? ¿En la mente? ¿En el terreno emocional? Y preguntarte: ¿Qué está fuera de mi campo de atención ahora? Puede ser tan simple como notar que tu cerebro está sobrecargado luego de estar en una conferencia telefónica por dos horas (y que necesitás hacer una pausa para estirarte), o que has estado pensando en la próxima reunión toda la mañana. Simplemente, detenete y respirá 6 veces de forma lenta y consciente inhalando por nariz, reteniendo unos segundos y exhalando por boca.

Si querés conocer más prácticas de Mindfulness para vos o tus colegas, consultá por nuestros Programas presenciales y online en info@grupowellnesslatina.com

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