Personas trabajando - articulo empleados tóxicos 09 Ago 2021

BY: María Migali

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¿Cuáles son las características de un empleado tóxico?

  • Son capaces de mentir, de manipular la información, o de esconder datos al resto de la organización.
  • Suelen interrumpir el trabajo de sus compañeros, curiosear y generar bromas y rumores, humillando a los demás. No hablan sobre su intimidad, pero suelen saber todo de los otros.
  • Se distraen fácilmente, posponiendo la tarea a realizar. Pero, pueden crear la ilusión de pretender trabajar.
  • Se quejan de manera constante, opinando constantemente de un modo enojoso.
  • Son pesimistas, imponen su negativa forma de pensar y contradicen los lineamientos generales de las organizaciones.
  • Realizan críticas no constructivas y culpan a los demás, sin asumir su responsabilidad cuando las cosas salen mal.
  • Tienden a ser narcisistas, egoístas y se niegan a cambiar.
  • Suelen ser generadores de conflictos.

Estas conductas tóxicas, inadecuadas, se suelen extender y “contaminan” el ambiente de trabajo generando desmotivación, insatisfacción, disconformidad, acompañando de una energía negativa a su alrededor, tensión y estrés en los demás. Estos empleados deterioran el clima laboral y su influencia en el equipo o en la organización es tan relevante que repercute negativamente en el sistema productivo, se incrementa el ausentismo, el abandono y la pérdida de empleados talentosos.

Los costos que genera

Un informe de 2015 de la Escuela de Negocios de Harvard (1), con una muestra de 50.000 trabajadores de 11 empresas diferentes, calculó que mantener a un trabajador tóxico en la nómina puede costar a una empresa en promedio más de US$ 12.000 al año. Mientras que, los departamentos de recursos humanos que toman en serio la problemática de “toxicidad” en el entorno laboral consiguen mejorar la rentabilidad de la organización y aumentar la felicidad y bienestar de los trabajadores.

¿Cómo lidiar con este tipo de empleados?

  • No ignorar el problema. Intentar remediar el problema, mediante capacitaciones, charlas, dinámica de grupos, entrevistas, cambios de puesto de trabajo o de departamentos, etc.
  • Establecer un ambiente de confianza para que el equipo se pueda comunicar, expresar sus puntos de vista de una manera constructiva, se sienta seguro y escuchado.
  • Fomentar el desarrollo de la inteligencia emocional en el equipo de trabajo.
  • Establecer límites. Evitar la confrontación ya que el comportamiento de alguien tóxico es irracional.
  • Mantener claros los objetivos y comprometerse con estos. enfocarse en uno mismo, en sus habilidades, en lo que gusta del trabajo
  • Hacer descansos y desconectar. Tomarse un respiro del trabajo sin esa persona tóxica.
  • Pasar tiempo con personas saludables para el bienestar y tranquilidad general. Buscar personas en el trabajo que tengan un perfil más empático.
  • Buscar la ayuda de otros para identificar y lidiar con un empleado tóxico.
  • No tomar estas situaciones de manera personal, sino actitudinal de la otra persona.

En definitiva, aunque estas son algunas consideraciones generales que pueden ayudar, cada empleado y cada organización es única por eso no existen medidas generales, sino que cada caso debe tratarse de forma específica.

(1) https://news.harvard.edu/wp-content/uploads/2015/11/16-057_d45c0b4f-fa19-49de-8f1b-4b12fe054fea.pdf
Housman, M. & Minor, D. (2015). Toxic Workers. Harvard Business School: Working Paper, 16-057.

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