16 Abr 2021

BY: Andrea Lardani

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Los resultados de varios estudios apuntan hacia un mismo lugar: las mujeres con empleo e hijos pequeños son el grupo que más está sufriendo el impacto en la salud mental y emocional durante la pandemia.

Según los estudios, las mujeres han experimentado un incremento mayor que el de los hombres, con respecto a sufrir malestar psicológico, dificultades para concentrarse y para desconectar de las preocupaciones. La diferencia es aún más grande cuando hablamos de ataques de ansiedad o angustia, sentimientos depresivos, culpa, desesperanza y se han visto reducidos de forma más intensa sus niveles de confianza, optimismo, serenidad, relajación, vitalidad y energía. Estos resultados están relacionados con que muchas mujeres se han visto en la situación de teletrabajar y hacerse cargo del cuidado y atención de sus hijos.

Los estudios muestran datos que indican que “es el género femenino el que está resultando más vulnerable a la ansiedad, la depresión y al estrés postraumático”.

Ya sea porque las mujeres trabajan desde casa y su pareja está afuera o porque la misma está en su casa y se dedica solo al trabajo, deriva en una sobrecarga de cuidados generadores de estrés, siendo ellas las principales responsables del funcionamiento del hogar y de la escolaridad de los niños, sin dejar su trabajo de lado. Algunas sienten que están todo el día trabajando, ya que tener flexibilidad de horarios se convierte en una demostración continua y un ejercicio de responsabilidades para con sus superiores, porque están trabajando a la vez que están cuidando, y eso es durante todo el día. Las mujeres con hijos y teletrabajo tienden a desarrollar estrategias como retrasar el momento de ir a la cama o levantarse antes que el resto de la familia para poder organizar su jornada y las tareas de cuidados. Nos encontramos que las mujeres están asumiendo unas cargas enormes: carga mental y emocional, manejo del hogar, ser cuidadoras, maestras, enfermeras, psicólogas y también trabajadoras.

El principal problema es que no se pueden desconectar ni un segundo, no tienen tiempo para ellas ni para hacer una actividad agradable, por lo que presentan mucha ansiedad, desgaste emocional, mental, insomnio, desesperanza y estrés siendo una puerta de entrada a los problemas de salud mental y también físicos de nuestro siglo: ansiedad, depresión, infartos y problemas cardiovasculares.

Teniendo en cuenta esta información, es clave asesorarse a tiempo para buscar alternativas saludables para los nuevos desafíos que genera la pandemia, tanto a las empresas como a sus colaboradores /as. Los Programas de Asistencia al Empleado ofrecen diferentes recursos desde el asesoramiento a gerentes sobre cómo liderar a sus equipos hasta apoyo psicológico para las empleadas que se encuentran en esta situación.

Referencias:

  • Universidad del País Vasco
  • Arantxa Gorostiaga, miembro del departamento de Psicología Social y Metodología de las Ciencias del Comportamiento de la Universidad del País Vasco
  • UCM-Grupo 5 Contra el estigma
  • Jesús Linares, psicólogo
  • Universidad de Valencia
  • Empar Aguado, socióloga
  • Carmen Flores, presidenta de la Federación de Asociaciones de Familias Monoparentales (FAMS)
  • María Fornet, psicóloga y escritora de feminismo terapéutico
  • https://www.eldiario.es/

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