11 Sep 2018

BY: Andrea Lardani

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Iguales derechos, oportunidades, posibilidades, recursos para mujeres y hombres. Hemos avanzado mucho en esta dirección, aunque aún queda camino por recorrer. Uno de los aspectos a tener en cuenta durante este recorrido es tomar conciencia de las diferencias.  Los hombres y las mujeres son distintos. Sus cuerpos, anatomía, genética, hormonas, redes neuronales, roles culturales, entre otros, son diferentes. De estas diferencias surgen necesidades específicas. Si nos centramos en la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral, donde ya no hay dudas de sus beneficios para las organizaciones, deberemos considerar las necesidades específicas que surgen de las diferencias.

Una de las particularidades más notorias de las mujeres es la posibilidad de quedar embarazadas, dar a luz y amamantar a un hijo. ¿Qué ocurre con aquellas madres que eligen continuar amamantando luego de finalizada la licencia por maternidad?  Son contundentes los beneficios de la leche materna para los bebés, así como también para la recuperación de la madre durante el puerperio. ¿Cómo dan respuesta las empresas a esta situación por la que solo atraviesan mujeres? En Argentina, según el estudio realizado por Voices Research & Consultancy en 2018:

  • 8 de cada 10 mujeres consideran que es difícil combinar lactancia y trabajo.
  • Prima la sensación de que los empleadores no apoyan la lactancia.
  • Es necesario el apoyo de, en orden de importancia: 1) la pareja, 2) empleador, 3) el jefe, 4) pediatra, 5) colegas, 6) madre, 7) amigos y 8) otros familiares.
  • Faltan modelos. Solo 2 de cada 10 mujeres afirman que las posiciones altas o de jefatura en su ámbito laboral amamantaron y se extrajeron leche.
  • Un tercio considera que sus oportunidades de desarrollo profesional se limitaron por amamantar o por extraerse leche en el trabajo.
  • 2 de cada 10 mujeres sintieron que, en alguna medida, sus trabajos estuvieron en riesgo si continuaban amamantando o extrayéndose leche en el trabajo.
  • 73% se sintió incómoda al preguntar dónde extraerse leche. 63% se sintió incómoda hablando del tema con su jefe directo. 43% se sintió incómoda hablando del tema con colegas.

Extracción de leche:

  • 65% de las mujeres se extrae leche en el baño.
  • 4 de cada 10 considera que el lugar asignado no es limpio.
  • 5 de cada 10 afirma que el lugar no es privado.
  • 8 de cada 10 dice no contar con una silla o sillón cómodo para sentarse.

Por lo tanto, la posibilidad y derecho de amamantar de las mujeres, requiere acciones particulares de parte de las organizaciones. Estas acciones no solo incluyen la existencia de un lactario, que podría ser un primer paso, pero insuficiente sin la concientización de todos miembros de la organización. Para ello el asesoramiento y la educación especializada tanto para colaboradores como para líderes es clave.  Al mismo tiempo, el horario flexible, así como la revisión de la extensión de la licencia por maternidad son también aspectos a considerar.

Estas buenas prácticas benefician no sólo a las madres sino también a las organizaciones en aspectos que van desde la reducción del abandono laboral, del ausentismo por enfermedades del bebé, aumento de fidelidad y sentido de pertenencia, así como incremento del rendimiento de la mujer durante la jornada laboral.

Lic. Andrea Lardani

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