¿Cómo encontrar un balance entre la vida laboral y la vida personal?

Encontrar un equilibrio perfecto entre estas dos áreas de la vida resulta fundamental, pero difícil a la vez. Si se busca mejorar la calidad de vida, y lograr un bienestar emocional y físico, se debe trabajar para encontrar el punto medio y poder dar lo mejor en ambos aspectos, sin sufrir consecuencias negativas, o llegar al punto de que afecte la salud mental, calidad de sueño, rendimiento físico, y por último pero no menos importante, el ánimo y humor diario.

Si bien no está estipulado cuántas horas se debe dedicar a la labor, y cuántas al cuidado personal, el ocio, y el resto del día, se entiende que cualquier desborde en alguna de las dos partes, puede traer consecuencias que luego se lamentarán, ya sea problemas en el trabajo, o en casa o en el ámbito de la salud.

Ahora bien, ¿por qué es tan difícil lograr esta división equiparada?

Las personas son seres sociales, que viven en comunidad, que se ven afectados por una cultura, mandatos y esquemas preestablecidos. Se crían en una familia determinada, con sus reglas y costumbres y creencias. Lo que definirá el éxito al realizar este balance, será la percepción respecto a lo importante que es enfocarse en lo laboral o en lo personal, es decir, de acuerdo al contexto en el cual se haya desarrollado, será más o menos importante dedicar el tiempo y energía a una cosa u otra.

Por ejemplo, “un niño cuya familia pasa la mayor parte del tiempo trabajando, trae el trabajo a casa y lo saca a colación en cada momento, resaltan como positivo crecer y escalar en la empresa y utiliza frases como “El trabajo dignifica”, “Tener un buen trabajo es lo más importante en la vida”, entre otras, seguramente entienda que es algo a lo que debe aspirar y por lo que debe esforzarse, entonces conforma esa concepción desde pequeño, la cual ejecutará a su debido tiempo. “

Se puede pensar que en otra familia por ejemplo, se percibe lo laboral como algo muy importante, que se debe llevar con mucha responsabilidad, pero también se pone el foco en disfrutar de actividades diarias, comer saludable, disfrutar el tiempo en familia, divertirse, salir de vacaciones o tomarse descansos, socializar y cuidar de su salud física y mental e intentar atender a  vínculos y construirlos sanamente. Seguramente al crecer, esta persona pueda ganar una perspectiva más equilibrada entre el trabajo y su vida personal.

Si bien las construcciones sociales repercuten en un alto porcentaje en decisiones futuras, también hay que tener en cuenta los niveles de exigencia, expectativas, ambiciones, deseos, y metas que se proponen. No medir adecuadamente estos factores, también puede llevar a un desequilibrio.

¿Qué se puede hacer para buscar el punto medio?

Establecer prioridades:

Para poder hacerlo es fundamental preguntarse ¿qué nos hace felices?, ¿por qué trabajamos?, ¿es solo para obtener un rédito económico o disfrutamos de nuestra profesión y vocación?. (Está comprobado que si se disfruta el trabajo, se le dedicará tiempo de una manera más amena y se obtendrán mejores resultados, que si sólo se hace por un sueldo a fin de mes. Esto ayuda a ordenarse y entender mejor qué se necesita.

Gestionar correctamente el tiempo:

Al identificar las cuestiones que  llevan mucho tiempo o  lo hacen perder, se puede mejorar la gestión y así utilizarlo de manera más consciente e inteligente. Ponerse metas a corto plazo no solo disminuye el estrés y la frustración, sino que permite cumplir con las responsabilidades, para poder disfrutar luego del tiempo restante sin presiones. Por ejemplo: no todo el tiempo se debe cumplir con todas las reuniones sociales a las que somos invitados.

Niveles de energía:

No sólo es importante dedicarse a hacer actividades que  den satisfacción, placer, llene de energía y produzcan endorfinas, también se puede buscar el momento del día más productivo, y utilizarlo para realizar obligaciones de una manera llevadera y eficiente.

Ocio y descansos:

Se comprende que es importante tomar los descansos adecuados, pero no siempre se es capaz de permitirlo, así como también los momentos de ocio. Por momentos, pareciera que es algo mal visto o deficiente relajarse, disfrutar o sentir placer y tranquilidad, pareciera que se está perdiendo el tiempo que se debería utilizar para ser productivos y rendir más, pero por el contrario, poder tomar recreos, horas de comida, e incluso pequeñas actividades de desconexión durante nuestra jornada laboral, hace que el trabajo sea eficaz y esté mejor realizado. Incluso realizar actividades que  conecten con momentos placenteros y  liberen de presiones, permitirá aprovechar mucho mejor el tiempo después.

Disponibilidad:

En la nueva era del teletrabajo es difícil que se pueda determinar un horario laboral o incluso no responder mails fuera del mismo, ya que se cuenta con cierta flexibilidad que facilita la labor, pero también hace que se esté hiperconectado todo el tiempo. Es importante respetar las horas de trabajo, y no seguir conectado más del tiempo establecido, eso no quiere decir que no se es buen empleado o menos responsable, sino que  ayuda a delimitar una fina línea necesaria para poder desconectarse de la computadora, el celular, y pensamientos relacionados al trabajo. De la misma manera, se debe intentar no ocuparse de tareas de la casa o distraerse con los quehaceres diarios, ya que se está perjudicando la atención y productividad en ese momento. Poder establecer un orden y planificar cuándo hacer cada cosa,llevará al éxito en cuestión. 

Amistades:

Es positivo mantener amistades dentro y fuera del área laboral y compartir tiempos de disfrute con ellos, intentando dejar el trabajo y las preocupaciones en la oficina, y conversar de otros temas que alimenten y sean de interés. De esta manera también se contribuirá con ese corte necesario.

 

Sueño y ejercicio:

Se debe tener en cuenta que para poder llevar una vida saludable, sea cual fuere nuestro balance, es importante mantener una rutina de sueño de por lo menos 7 horas, y también realizar ejercicio. No sólo ayudará a desconectarse, sino que no permitirá descansar mejor, y sentirse mejor física y mentalmente. Cualquier desborde sea laboral o personal, que no permita cumplir regularmente con esto, debe ser trabajado. Por supuesto llevar una alimentación saludable también aportará beneficios y hará sentir mejor.

En conclusión, lo principal es poder identificar que se atraviesa un momento en el que no se puede con todo y lo que se debe hacer es detenerse y organizarse para poder frenar ese desborde que perjudica. No existe un porcentaje adecuado entre vida personal y laboral, sino que lo ideal es revisar las posibilidades, necesidades y deseos de cada persona, y en base a eso, gestionar este balance. Pedir ayuda terapéutica para aprender a hacerlo es una muy buena opción, que  permitirá desarrollar el potencial correcta y reguladamente.


Referencias: 

-Wang, J. L. (2006): Perceived work stress, imbalance between work and family/personal lives, and mental disorders 

-Índice para una Vida Mejor de la OCDE (oecdbetterlifeindex.org) 

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